Árbol de Ser

Hacer las paces contigo es el primer paso para avanzar.

La baja autoestima no es un rasgo de tu personalidad, es una herida emocional que aprendiste a proteger siendo duro contigo mismo/a. En Árbol de Ser, te ayudamos a transformar tu crítico interno en un aliado.

El agotamiento de intentar ser "perfecto/a"

El Síndrome del Impostor

Sientes que tus logros son por suerte y que en cualquier momento los demás descubrirán que "no eres suficiente".

Dificultad para poner límites

Dices "sí" cuando quieres decir "no" por miedo al rechazo o por la necesidad excesiva de validar el bienestar ajeno antes que el tuyo.

Comparación constante

Miras a los demás y sientes que todos tienen la vida resuelta, mientras tú luchas con una sensación de vacío o inseguridad constante.

Por qué el "pensamiento positivo" no es suficiente

Seguro que ya has intentado decirte cosas bonitas al espejo, pero una parte de ti no se lo cree. Esto ocurre porque la baja autoestima reside en el cuerpo y en la emoción, no solo en el pensamiento.

En Árbol de Ser utilizamos la Terapia Focalizada en la Emoción para:

  • ✨ Identificar el origen de tu autocrítica (las raíces).
  • ✨ Procesar la vergüenza y el miedo al juicio.
  • ✨ Construir una identidad sólida y segura (el tronco).
  • ✨ Desarrollar una autocompasión feroz y protectora.

Síntomas comunes de la baja autoestima

Descuidar necesidades propias

Falta de atención a la salud y dificultades para establecer límites.

Aislamiento social

Evitación de situaciones sociales por miedo al juicio

Autonegación

Priorizar las necesidades de los demás sobre las propias

Baja resiliencia

Dificultad para recuperarse de fracasos, críticas o situaciones adversas.

Empieza hoy a tratarte como tratarías a alguien a quien amas.

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¿Qué nos hace diferentes?

Algunas preguntas frecuentes

La terapia online se lleva a cabo a través de videollamadas en plataformas seguras y confidenciales. Antes de la primera sesión, se establece una cita y recibirás un enlace para conectarte desde cualquier lugar donde te sientas cómodo y tengas acceso a internet. Durante la sesión, el terapeuta y tú podrán interactuar de manera similar a como lo harían en una sesión presencial, trabajando juntos para abordar tus necesidades y objetivos. Además, esta modalidad te ofrece flexibilidad y comodidad, ya que puedes recibir apoyo sin desplazamientos ni barreras geográficas.

 

Sí, numerosos estudios han demostrado que la terapia online puede ser igual de efectiva que la terapia presencial. Lo más importante es el vínculo y la calidad de la relación terapéutica que se establece con tu profesional. Si te sientes cómodo, seguro y comprendido, la modalidad —ya sea online o presencial— no afectará el éxito del tratamiento. La clave está en encontrar la opción que mejor se adapte a tus necesidades y que te permita participar activamente en tu proceso de cambio.

El trabajo en las sesiones de psicoterapia puede variar según la orientación terapéutica y las necesidades específicas de cada cliente. Sin embargo, hay algunos aspectos que se pueden considerar “comunes” y que pueden ayudarte a crear una idea de cómo trabajamos en las sesiones:

  • Evaluación Inicial: En las primeras sesiones, el psicólogo suele realizar una evaluación inicial para conocer detalles sobre tu historia personal, antecedentes familiares, relaciones actuales, desafíos emocionales y cualquier objetivo que desees abordar en la terapia.
  • Establecimiento de metas: Basándose en la evaluación inicial, el psicoterapeuta y tú intentaréis establecer metas terapéuticas para ir trabajando en ellas durante las diferentes sesiones. 
  • Exploración emocional: las terapias humanistas y terapia focalizada en la emoción desde la que trabajamos nos hace explorar las heridas emocionales para poder sanarlas.
    En otras terapias se trabaja con alguna técnica concreta durante un número determinado de sesiones y viendo si funciona, pero nosotros no nos quedamos ahí sino que vemos qué parte concreta dentro de una sesión es la que está funcionando. Es decir, afinamos mucho en los procesos significativos de cambio.
    De este modo vemos qué cosas específicas que hace el psicoterapeuta ayudan para alcanzar los objetivos terapéuticos. 
  • Experiencia y desarrollo o evolución: algunas sesiones se pueden enfocar en experimentar, revivir o poder traer al presente aquello que nos duele. También podemos ver cómo adquirir y practicar nuevas habilidades que nos permitan afrontar gestionar emociones intensas o abordar problemas específicos que supongan un reto para nosotros.
  • Seguimiento y evaluación: las sesiones de terapia generalmente incluyen un seguimiento y evaluación periódicos para que tanto tú como el terapeuta confirméis que el enfoque que estáis desarrollando te permite ir progresando hacia tus metas como deseas. Es importante que tú definas la forma en la que crecer y los ritmos a los que quieras ir. 

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